Gauchos, Rodeos y Asados...
En las pampas argentinas...
Una de las excursiones que pueden hacerse desde Buenos Aires es a la campestre localidad de San Antonio de Areco, a unos 113 kilómetros al noroeste de la ciudad, sobre la Ruta 8.
Enclavada en las verdes pampas de la provincia de Buenos Aires, Areco es un sitio tranquilo y sereno que data de comienzos del siglo XVIII, con una bella capilla construida en honor a San Antonio de Padua.
Le sorprenderá encontrar a sus vecinos vestidos con las tradicionales ``bombachas'' o pantalones de campo, con sus boinas y facones (cuchillos para cortar el asado). Es además centro de la mejor platería de Buenos Aires, con algunos de los comercios de venta de plata más exquisitos de la provincia.
El centro compacto y prácticamente sin automóviles de esa ciudad es muy fácil de recorrer a pie. Un paseo recomendado puede comenzar en la Plaza Ruiz de Arellano, que antaño eran los corrales del fundador y estanciero de Areco.
En su centro se encuentra el Monumento a Vieytes, donde se honra al histórico vecino Juan Hipólito Vieytes, una figura importante del primer movimiento independentista en Argentina.
Alrededor de la plaza se encuentran edificios históricos como la Iglesia Parroquial y la Casa de los Martínez, sitio original donde se encontraba la primer residencia o estancia de Ruiz de Arellano.
El Puente Viejo, que data de 1857, cruza el Río Areco y continúa la ruta primitiva que unía antiguamente a Buenos Aires con el norte del país. Desde allí se puede llegar rápidamente al sitio más visitado de Areco, el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes, que incluye edificaciones coloniales reconstruidas, un viejo molino, una taberna y un camastro de madera que perteneció a Don Juan Manuel de Rosas, un caudillo militar y político argentino que fue gobernador de Buenos Aires, entre otros objetos gauchescos típicos.
Areco es el centro simbólico de la cultura gauchesca de Argentina y cada año durante las celebraciones del Día de la Tradición, a mediados de noviembre, la ciudad se viste de fiesta para recordar su pasado y costumbres. Entre las atracciones más populares están las exhibiciones de caballos, danzas típicas, venta de platos locales, muestras de artesanías, visitas guiadas y otros eventos.
En los alrededores de San Antonio de Areco se encuentran algunas de las estancias (ranchos) más importantes de Buenos Aires, algunos de ellos ofrecen al visitante cómodas habitaciones, y comidas de la zona, principalmente el conocido asado criollo.
Las estancias fueron construidas originalmente por inmigrantes europeos acaudalados para trabajar la tierra y comerciar con ganado, pero en la actualidad muchas se han convertido en sitios de visitas con actividades que incluyen cabalgatas, asados, exhibiciones gauchescas y bailes folclóricos.
Una de las estancias más antiguas de Buenos Aires es La Bamba, ubicada a unos 15 kilómetros de Areco. Data de 1830. Entre sus invitados más notables estuvo nada menos que el cantante Carlos Gardel.
Entre las más históricas se encuentra la Estancia La Porteña que data de 1850 y que cuenta con un jardín diseñado por el renombrado arquitecto francés Charles Thays. Y la Estancia El Ombú que pertenecía al general Pablo Ricchieri.
Los alrededores de Buenos Aires ofrecen un sinnúmero de excursiones y aventuras, y la mejor manera de conocer y aprender sobre la mítica provincia del centro del país, sus costumbres gauchescas, su historia y ese sabor inigualable que ha definido al hombre de campo argentino.
Relato de LEONARDO BOIX