Hacia los fines de la década de los años 60 y los comienzos de los 70 hubo gran agitación política-legal, primordialmente en el estado de California (EE.UU.) a causa de la prescripción médica de la vitamina B-17, para el tratamiento del cáncer. Proveniente de la pepa del carozo del albérchigo (fruto oriundo de China) esta vitamina cura, decidida y definitivamente, el cáncer. Sin embargo, en los EE.UU. las autoridades han prohibido todo tratamiento de cáncer que no fuere uno de los tratamientos tradicionales, aprobados por el sistema regente. Muchos médicos, enfermero(a)s, y un sinnúmero de otros practicantes de las artes curativas han sido encarcelados, inculpados de curar a pacientes de cáncer mediante tratamientos que no estaban en la lista oficial. Como resultado de estas litigaciones muchos de estos profesionales se han trasladado a otros países. Se ha descubierto recientemente que las propiedades curativas de la vitamina B-17, específicas en contra del cáncer, se deben a la enzima beta-glucosamidasa. Las pepitas del albérchigo destruyen las células cancerosas.
¿Qué cantidades se pueden ingerir?
Para quien tenga cáncer: Es muy importante comer pepitas, las que se deben masticar lentamente; y que se deben conservar en la boca el tiempo necesario hasta que se licuen. Lo ideal es comer dos pepitas por hora, durante el transcurso del día. Los mejores resultados se han observado con el consumo de tres a cinco (3 a 5) pepitas cada hora de la actividad normal diurna, aproximadamente 12 horas. La vitamina B-17 es hidrosoluble (se disuelve en agua) y no es tóxica. Hay quienes sienten algo de náusea cuando comen muchas de una vez, de manera semejante a como sucedería si bebieran grandes cantidades de agua salada. En tal caso se reduce la cantidad que se toman cada vez, pero se aumenta la frecuencia.
Dosis preventiva: Quien no tenga cáncer puede tomar siete a diez (7 a 10) pepitas diarias. El Dr. Krebs afirma que, aunque sean algo amargas, lo mejor es comer la pepita natural, entera y pelada, y no consumir los fármacos procesados.
"¿valdría la pena perder la vida por no querer comer unas semillas amargas?"
Recuerde, el lector, que únicamente las pepitas contienen las enzimas que logran el resultado curativo en el organismo. Quien no pueda tolerar el sabor de las pepitas tendrá que complementar esa carencia en la B-17 con otras vitaminas y enzimas no tan eficientes. Vale la pena hacer el esfuerzo necesario para surtirle al organismo esas defensas tan vitales.
¿Se pueden tomar la vitamina B-17 y las pepitas conjuntamente?
Por supuesto que sí. En las pepitas hay muchos elementos naturales que no se encuentran en las pastillas de vitaminas. Las pepitas tienen, además de la B-17, minerales y componentes que facilitan su asimilación en el organismo. Recuerde que en la ciencia de la nutrición solamente se han identificado aproximadamente mil (1000) vitaminas y minerales, de varios centenares de miles de ellos que existen pero que todavía no se han identificado. Eso significa que no es prudente limitarse a tomar solamente pastillas.
¿Qué otro medicamento conviene tomar juntamente con la B-17?
Para quienes padezcan de cáncer, recomienda el Dr. Manner (uno de los precursores del tratamiento del cáncer mediante la vitamina B-17) que los pacientes añadan enzimas pancreáticas y vitamina C a su alimentación. Ambas se consiguen fácilmente en los comercios que se especializan en productos naturales para la salud. Las enzimas pancreáticas abundan naturalmente en frutas como el ananá (piña), la papaya (mamón), y otras. Su función primordial es la de quemar el revestimiento de proteína protector de las células cancerosas, de forma que facilita así el acceso de la B-17 al núcleo celular para efectuar su destrucción total.
Pero, a veces no basta con solamente destruir las células cancerosas, y siendo que el organismo tiene que reconstruir los tejidos que hayan sufrido daños y averías, es sumamente importante proporcionarle nutrición adecuada. Las remolachas (betabeles) contribuyen a fortalecer los riñones, y las harinas de hueso y el polvo de cartílago de res, o de pollo, contribuyen a la reconstrucción de los huesos dañados por el cáncer.
¿Cuánto tarda en curarse el cáncer?
Las células cancerosas comienzan a morirse de inmediato. En algunos casos, como en el cáncer del hueso, se demora un poco más en absorberse la vitamina en los tejidos más profundos del cuerpo. Los cánceres de la piel se alivian más rápido. Al fin de la primera semana ya se podrán ver considerables mejorías; y en muchos casos se podrá lograr regresión total de tumores en cuestión de tres (3) semanas, o menos.
Un carcinoma puede demorarse unos meses en desaparecer; y ha habido cánceres de cérvix que han desaparecido en menos de tres (3) semanas.
¿Es un tratamiento adecuado para todos?
Es muy adecuado para quien tenga su diagnóstico de cáncer, pero sin haber comenzado el tratamiento de quimioterapia o de radiación. El Dr. Krebs mantiene que logra 98% de curación.
¿Por qué motivo prohíbe la FDA el uso de B-17?
En EE.UU. se invierten miles de millones de dólares por año en investigaciones del cáncer, y se obtienen miles de millones de ganancias por la venta de medicamentos relacionados con el cáncer. Los políticos que logran votos ofreciendo respaldar programas oficiales del cáncer. Este sistema no puede permitir que se elimine el cáncer. En estos tiempos hay mucha más gente viviendo a costillas del cáncer que muriendo de cáncer.
Nota: La FDA, Food And Drug Administration, es la oficina federal de los EE.UU. que regula los medicamentos y alimentos de consumo público.
¿A pesar de esta situación, ha habido quienes tomaron B-17?
Sí, afirmativamente. Miles de perdonas han estado usado la B-l7 y centenares de médicos la recetan, y aún lo toman ellos mismos. Se usa en varios hospitales, con la aprobación de la FDA, o sin ella. Con la aprobación del INC (Instituto Nacional del Cáncer) o sin ella.
¿Cómo fue que Dr. Ernst T. Krebs, Jr. descubrió que la vitamina B-17 controla y combaten al cáncer? ¿Por qué se llama B-17?
Ya para el año 1952 había elaborado el Dr. Ernst T. Krebs, Jr., bioquímico de la ciudad de San Francisco, California, la teoría de que, al igual que el escorbuto y la pelagra, el cáncer no se debía a bacterias misteriosas, o virus, o sustancias tóxicas; si no que se trataba de una enfermedad causada por deficiencias agravadas por la falta de un compuesto en la dieta contemporánea.
El Dr. Krebs logró identificar a este compuesto como parte de la familia de los nitrilosidas que se encuentra en abundancia en la Albérchigo. Es difícil determinar una categoría específica para un nitrilosida, puesto que no se los encuentra aislados, sino más bien en diversos alimentos. No se lo puede catalogar como un alimento por separado, ni tampoco es una droga, pues se trata de un compuesto natural. No es tóxico, es benéfico; es soluble en agua y normalmente compatible con el metabolismo humano. La verdadera clasificación de un compuesto con estas propiedades es la de vitamina. Siendo que esta vitamina se encuentra con las del grupo B, y fue la decimoséptima en aislarse. Por lo tanto el Dr. Krebs la identificó como la vitamina B-17.
¿Acaso no hay todas las vitaminas necesarias, incluyendo la B-17, en los alimentos que comemos a diario?
NO. Desdichadamente en los EE.UU. (que es de donde se tienen las estadísticas pertinentes) durante los últimos 70 años se han ido dejando a un lado los alimentos que contienen vitamina B-17 natural; o los han reemplazado con alimentos absolutamente carentes de ese factor. Es muy notable que durante ese tiempo haya ido en aumento el índice del cáncer en ese país, hasta que en la época de los '70 una persona de cada cuatro estaba destinada a contraer esa enfermedad. (En la época del 2002, se calcula que ese índice se aproxima a 1 de cada 3.)
ALBÉRCHIGO
DESTRUCTOR DEL CÁNCER
EL COMENTARIO ES A TÍTULO INFORMATIVO Y NO
INTENTA DIAGNOSTICAR, TRATAR NI CURAR ENFERMEDADES. CONSULTE A SU MÉDICO.
(Extractado de documentos públicos)